
Ese fue el germen de lo que hoy se conoce como Art*O*Mat project, una iniciativa consistente en diseminar nuevos cacharros similares diseñados por los briosos Whittington y Reed (llamados ahora "Artists In Cellophane"), y cuyo objetivo no es sino el de incentivar la adquisición de obras de arte asequibles por parte de gente que, de no verlas dentro de una maquina expendedora, jamás se plantearía comprarlas.
Hay más de 400 artistas aportando sus obras a los Art*O*Mats, y no hay dos máquinas iguales, ya que sus "tuneadores" se han preocupado de elegirlas de las más diversas épocas y modelos. Además, los "Artists in cellofane" han distribuido cientos de dichos mamotretos no sólo en galerías de arte, sino también en instituciones de lo más diverso: hospitales infantiles, centros deportivos, asilos para ancianos, bibliotecas, etc.
Más listos que son estos yanquis... Artomat.org
4 comentarios:
Esto puede ser del interés de algún Falagán.
Por los monos digo...
doy fe, están re buenas, yo participé en una http://www.maquinadearte.com.ar en Buenos Aires, en ARTEBA
Es una buena idea esto de las máquinas de arte.... habrá que pensar en algo así en Valladolid ¿no?. En esta página hay alguna obra para estas máquinas: http://www.mariajesus.com.ar/ilus/dsp_frame.cfm?page=infantiles
una vez dentro ir a máquina de arte y vereis ilustraciones infantiles muy bonitas
¿conoceis la Bellamatic? La hacen los de La más bella, unos diseñadores que editan una revista objeto chulísima. Tienen una máquina, de esas típicas de vending, que solo vende objetos bellos.
http://www.bellamatic.com/
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